Averías · 5 min de lectura
La caldera pierde presión: por qué baja el manómetro y cuándo hay una fuga
Si cada pocos días tienes que abrir la llave de llenado, algo pierde agua o una pieza ha dejado de trabajar. Así se averigua cuál.
Por Equipo de Calderas Mataró ·
Una caldera de gas en una vivienda trabaja con el circuito de calefacción entre 1 y 1,5 bar en frío, y es normal que suba algo al calentar. Lo que no es normal es tener que rellenarla cada semana. Si te pasa, el agua se está yendo por algún sitio o hay una pieza que ya no hace su trabajo, y conviene averiguar cuál antes de que la caldera empiece a bloquearse en pleno invierno.
Primero, lee bien el manómetro
El manómetro puede ser una aguja en el frontal o una cifra en la pantalla. Míralo siempre con la calefacción apagada y los radiadores fríos, a ser posible por la mañana. Una lectura en caliente engaña: el agua se dilata y la aguja sube medio bar o más sin que pase nada raro.
Un truco sencillo que nos ahorra muchas visitas: pega un trocito de cinta de pintor junto a la aguja marcando dónde está, apunta la hora y vuelve a mirar al día siguiente a la misma hora y con la caldera en las mismas condiciones. Así sabrás si baja de verdad y a qué ritmo.
- Baja una décima en varias semanas: puede ser una microfuga o simplemente aire que ha ido saliendo. No es urgente.
- Baja medio bar en un día: hay una pérdida clara. Toca buscarla ya.
- Sube sola por encima de 2 bar con la caldera parada: es el caso contrario, y casi siempre apunta a la llave de llenado o al intercambiador de agua caliente.
Las causas, de la más inocente a la más seria
Has purgado los radiadores hace poco
Al empezar la temporada mucha gente purga los radiadores, y hace bien. Pero cada radiador que suelta aire deja un hueco que ocupa el agua del circuito, y la presión baja. Si has purgado, rellena hasta 1,2 bar aproximadamente y observa una semana. Si se mantiene, no había avería.
La válvula de seguridad gotea
Es una válvula de alivio, normalmente roja o de latón, que abre a 3 bar para proteger la caldera. Suele descargar a un tubo que va al desagüe, por lo que la pérdida no se ve en el suelo. Busca ese tubo debajo de la caldera: si está húmedo, tiene cal blanca en la punta o oyes un hilo de agua en el sifón, la válvula está soltando. A veces se queda con una partícula de suciedad en el asiento después de una sobrepresión y no vuelve a cerrar del todo.
El vaso de expansión se ha quedado sin aire
Es la causa que más vemos en calderas de más de ocho o diez años, y la que más confunde, porque parece que la presión baja cuando en realidad el problema es que sube demasiado. El vaso tiene una cámara de aire que absorbe la dilatación del agua. Cuando ese aire se escapa, la presión se dispara al calentar, la válvula de seguridad abre, suelta agua, y al enfriarse la caldera marca menos que antes. El síntoma típico: por la mañana está baja, con la calefacción funcionando llega casi a 3 bar.
A veces basta con recargar el vaso con aire a la presión correcta; si la membrana interior está rota, hay que cambiarlo. Es un trabajo de técnico porque obliga a vaciar la caldera.
Una fuga en el circuito
Aquí entran los racores de los radiadores, los detentores, una llave de radiador que suda y las tuberías empotradas. En pisos con instalación antigua empotrada en el suelo, que no son raros en los edificios más veteranos de Mataró, una fuga puede estar mojando el forjado sin dar la cara hasta que aparece una mancha en el techo del vecino de abajo. Revisa bien:
- La base de cada radiador y las llaves, con un papel de cocina seco.
- Los tubos bajo la caldera, donde un goteo lento deja marcas verdosas o blancas.
- Los techos y paredes bajo el recorrido de la calefacción, y pregunta abajo si han visto humedad.
Si todo está seco y la presión sigue cayendo, la fuga está oculta y hace falta localizarla con cámara térmica o prueba de presión por tramos.
El intercambiador interno
Rara vez, la pérdida está dentro de la caldera: un intercambiador principal perforado o una junta de la bomba que gotea hacia el interior de la carcasa. No abras la caldera para comprobarlo. Si ves agua en el fondo del aparato o huellas de óxido en la parte baja, avísanos.
Resumen rápido
- Baja al calentar y sube hasta casi 3 bar: vaso de expansión.
- Tubo de desagüe húmedo: válvula de seguridad.
- Sube sola con la caldera parada: llave de llenado o intercambiador de agua sanitaria.
- Todo seco y sigue bajando: fuga oculta en el circuito.
Cómo rellenar sin pasarte
Con la caldera apagada y fría, localiza la llave de llenado (suele ser un grifo pequeño debajo, a veces con una maneta azul o negra). Ábrela despacio y ciérrala cuando el manómetro marque entre 1 y 1,5 bar. El error más frecuente es dejarla a 2 o más: al calentar, la válvula de seguridad salta y acabas justo donde empezaste, con más desgaste en la válvula.
Si tu caldera tiene llenado con llave extraíble, vuelve a sacarla después. Y comprueba que el grifo queda cerrado del todo: una llave de llenado que pasa un poco de agua hace subir la presión poco a poco y termina provocando descargas por la válvula de seguridad.
Cuándo no hace falta llamar a nadie
Si has rellenado una vez al inicio de temporada, tras purgar, y la presión se mantiene estable dos semanas, no hay avería. Tampoco es motivo de preocupación que la aguja se mueva medio bar entre frío y caliente. Lo que sí merece visita es rellenar más de una vez al mes, ver la aguja rozar los 3 bar o encontrar agua donde no debería haberla.
Lo que cuesta arreglarlo
Horquillas orientativas en Mataró y el Maresme, con desplazamiento aparte y según marca y modelo:
| Trabajo | Precio orientativo |
|---|---|
| Recargar el vaso de expansión | 60 – 100 € |
| Cambiar el vaso de expansión | 120 – 220 € |
| Cambiar la válvula de seguridad | 70 – 130 € |
| Localizar una fuga oculta | desde 120 €, según el acceso |
Te damos el precio cerrado antes de tocar nada. Si quieres que lo miremos, en la página de reparación de calderas tienes cómo trabajamos, y si tu caldera no ha pasado revisión en años, la pérdida de presión suele detectarse a tiempo con un mantenimiento periódico.
¿Dudas con tu caldera o tu calentador? Llámanos al 631 015 634 o escríbenos.