Calentadores · 5 min de lectura
El calentador de gas se apaga al rato: causas y cuándo es peligroso
Empieza a salir caliente y a los dos minutos, fría. Unas veces son las pilas; otras, el aparato protegiéndote de los humos.
Por Equipo de Calderas Mataró ·
Te estás duchando, el agua empieza caliente y a los dos minutos sale fría: el calentador se ha apagado. A veces es algo tan tonto como unas pilas gastadas. Otras veces es el propio aparato cortando el gas porque detecta que los humos no salen bien, y eso no hay que tomárselo a la ligera. Te contamos cómo distinguir un caso del otro.
Antes de nada: ¿de qué tipo es tu calentador?
Las causas cambian mucho según el modelo, así que fíjate en estas dos cosas.
- Cómo se enciende. Los antiguos tienen una llama piloto siempre encendida (se ve por una ventanita). Los más habituales hoy encienden solos al abrir el grifo, con pilas o conectados a la corriente.
- Cómo sale el humo. Los atmosféricos llevan un tubo de chimenea abierto por abajo y toman el aire de la cocina. Los estancos tienen un tubo doble que sale a fachada y un ventilador, y no toman aire de la vivienda.
En muchos pisos de Mataró aún quedan calentadores atmosféricos instalados en cocinas o galerías, y en esos es donde más atención hay que prestar a la ventilación.
Se apaga al poco de abrir el grifo
Las pilas
Es lo primero que hay que descartar en un calentador de encendido automático. Con pilas flojas enciende, pero la chispa o el sensor de llama no aguantan y el aparato corta. Suelen ir en un compartimento en la parte baja. Cámbialas por pilas alcalinas nuevas, no las de un mando a distancia que tenías por casa, y prueba de nuevo. Si con pilas nuevas funciona bien una temporada, ya está.
Poco caudal de agua
El calentador necesita un mínimo de agua pasando para mantenerse encendido. Si abres poco el grifo, o si mezclas mucha agua fría en un monomando, el caudal por el aparato baja del mínimo y se apaga. Prueba a abrir solo el agua caliente a tope durante un minuto. Si así se mantiene encendido, el problema no es el calentador sino cómo lo usas, o un aireador del grifo lleno de cal que estrangula el paso. Desenrosca el aireador y límpialo en vinagre.
Si pasa en todos los grifos, puede estar sucio el filtro de entrada de agua del propio calentador o la membrana que detecta el paso de agua. Eso ya lo revisa el técnico.
La bombona de butano se está acabando
Con butano envasado, cuando la bombona está casi vacía la presión de gas no es estable: la llama arranca y se debilita. Pesa la bombona o cámbiala por una llena antes de pensar en otra avería. Revisa también que el regulador esté bien encajado y que el tubo flexible no esté caducado (lleva la fecha impresa).
Se apaga después de varios minutos funcionando
El sensor de tiro: la avería que no se puentea
Los calentadores atmosféricos llevan un dispositivo que corta el gas si los humos vuelven hacia la cocina en lugar de subir por la chimenea. Cuando salta, el aparato suele funcionar unos minutos, se apaga y al rato deja encenderse otra vez. Ese patrón es una señal de alarma, no una manía del aparato.
Los motivos habituales son un conducto de humos obstruido (nidos, hollín, un tramo desencajado), una cocina demasiado cerrada o una campana extractora potente funcionando a la vez que tira del aire de la estancia. Prueba a ducharte con la campana apagada y la ventana entreabierta: si así no se apaga, ya tienes la pista.
Importante
- Nunca anules ni puentees el sensor de tiro.
- Dolor de cabeza, mareo o somnolencia al usar el calentador pueden indicar monóxido de carbono: apágalo, ventila y sal de la estancia.
- Una llama amarillenta en lugar de azul también indica mala combustión.
Se calienta demasiado
Hay un limitador de temperatura que corta si el agua dentro del aparato se sobrecalienta. Pasa sobre todo con el serpentín lleno de cal, porque el agua circula mal y se recalienta en puntos concretos. También si pones la temperatura del calentador al máximo y regulas con agua fría en el grifo. Baja la temperatura del aparato y abre solo el caliente: suele alargar la vida del serpentín y reduce los apagones.
El termopar en los modelos con piloto
En los calentadores con llama piloto, el termopar es una varilla que le dice a la válvula de gas que hay llama. Cuando se desgasta, el piloto se apaga solo o no aguanta encendido al soltar el botón. Es una pieza barata, pero su cambio debe hacerlo un técnico de gas.
Lo que puedes hacer tú y lo que no
Cambiar pilas, limpiar aireadores, cambiar la bombona y comprobar la ventilación: todo eso es tuyo. Desmontar la carcasa, tocar la válvula de gas, el quemador o los sensores de seguridad, no. No es solo cuestión de garantía: una manipulación mal hecha en un aparato de gas puede terminar en fuga o en una intoxicación.
¿Reparar o cambiar?
Precios orientativos en la zona, con desplazamiento aparte:
- Cambio de termopar o de sensor de encendido: 60 – 110 €.
- Limpieza y descalcificación del serpentín: 80 – 150 €.
- Calentador estanco nuevo instalado: 450 – 900 €, según litros por minuto y si hay que adaptar la salida de humos.
Si tu aparato es atmosférico, tiene más de doce o quince años y ya ha dado problemas de tiro, suele tener más sentido pasar a uno estanco que seguir reparando. Si prefieres dejar el gas, también se puede valorar un termo eléctrico. Tienes los detalles en nuestra página de calentadores y termos, y si el calentador se apaga con olor a gas o síntomas de monóxido, trátalo como una urgencia.
¿Dudas con tu caldera o tu calentador? Llámanos al 631 015 634 o escríbenos.